martes, 15 de noviembre de 2016

La catrina

Posada2.Catrina.jpegLa imagen de La Calavera Garbancera (mejor conocida como La Catrina), creada por José Guadalupe Posada, no se relaciona con una función específica del día de muertos, ni con algún atributo específico para honrar a los muertos. Esta caricatura es una representación de una dandizette de la época porfiriana, es decir, una mujer de clase social alta caracterizada por su aparente intelecto y su sobrerrefinamiento que conformó la sociedad alta en el periodo presidencial de Porfirio Díaz. La caricatura fue diseñada como una burla hacia las mujeres que escondían su origen mexicano para remplazarlo por una apariencia refinada y un chauvinismo europeo. La Catrina se considera un elemento de la cultura mexicana, concebido popularmente como una percepción jocosa que se burla de la noción tradicional de la muerte.Las calaveras son dulces que representan alusiones a la muerte pueden ser de azúcar, chocolate o amaranto. También representa que la muerte puede ser dulce y no amarga. Son coloridas calaveras de azúcar, barro, chocolate o yeso con adornos y patrones en ellas, gustan por su rico sabor y olor. También son una burla hacia la muerte y se les escribe en la frente el nombre del comprador o de una persona viva. El posible origen de las calaveritas puede relacionarse con el tzompantli, una hilera de cráneos de guerreros sacrificados colocados en un palo.
La historia de La Catrina empieza durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. En estos periodos, se empezaron a popularizar textos escritos por la clase media que criticaban tanto a la situación del país como de las clases privilegiadas. Los escritos, redactados de manera burlona y acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos se empezaron a reproducir en los periódicos llamados de combate. Estas eran calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio… todas para retratar la miseria, los errores políticos, la hipocresía de una sociedad, como es el caso de “La Catrina”.
La palabra "catrín" definía a un hombre elegante y bien vestido, el cual iba acompañado de alguna dama con las mismas características; este estilo fue una imagen clásica de la aristocracia de fines del siglo XIX y principios del XX. Es por ello que, al darle una vestimenta de ese tipo, Diego Rivera convirtió a “La Calavera Garbancera” en “La Catrina”.
Hoy en día, la catrina, siendo una invención popular, se ha vuelto un artefacto popular y ha salido de los límites del lienzo o el grabado para ser parte de la cultura viva mexicana, de sus usos y costumbres. Parte de “lo mexicano” y de su posición frente a la muerte. La observa, se la acerca, la hace parte de su entorno, de su arte y es una artesanía que simboliza el mestizaje. Se ha vuelto artesanía que resalta la riqueza formal y espiritual del país.
La imagen de la Catrina se está convirtiendo en la imagen mexicana por excelencia sobre la muerte, es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de día de muertos a lo largo de todo el país, incluso ha traspasado la imagen bidimensional y se ha convertido en motivo para la creación de artesanías, ya sea de barro u otros materiales, las cuales dependiendo de la región pueden variar un poco en su vestimenta e incluso su famoso sombrero, pero que igual se les ha dado en llamar "catrinas".
Especial aprecio se le tiene en la ciudad de Aguascalientes como imagen cultural y popular, al grado que se ha colocado un monumento en la principal entrada a la ciudad, y además, junto con el "Cerro del Muerto" es la anfitriona y figura principal de la Feria de las calaveras celebrada anualmente en torno a Día de Muertos.

"ALTAR DE DIA DE MUERTOS EN CHIAPAS"

En el siglo IX el papa Gregorio IV hizo oficial el festejo de los difuntos para recordarlos y honrarlos.

Para los indígenas chiapanecos no existía, dentro de su cosmovisión, el término morir; solamente la concepción de "sueño temporal" (muerte chiquita) y "sueño eterno" (muerte grande). En términos generales, puede decirse que los tres grupos étnicos de Chiapas de origen maya, zoque y chiapaneca festejan más o menos igual a sus muertos. Las únicas diferencias son las geográficas o de forma. En algunos pueblos los altares lo constituyen las propias tumbas; y en otros, se construyen altares tomando como base la mesa dedicada a los santos.


De acuerdo con las tradiciones y costumbres, étnicas y populares, los seres vivos esperan con ansia los días 1 y 2 de noviembre de cada año para honrar con ofrendas, altares y oraciones, a las almas chicas y grandes (ánimas) que vienen a visitar a sus familiares. Las almas chicas llegan a las 12 horas del día 31 de octubre y se retiran a las 12 horas del 1 de noviembre; hora y fecha en que llegan las almas grandes, para retirarse el día 2.

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FUENTE DE CONSULTA:
http://www.oem.com.mx/elheraldodechiapas/notas/n1381503.htm

jueves, 10 de noviembre de 2016

Los Altares De Día De Muertos

Altar de muertos

El altar de muertos, es un elemento fundamental en el conjunto de tradiciones mexicanas del Día de muertos, que consiste en instalar altares domésticos en honor de los muertos de la familia donde se ofrece como ofrenda de alimentos, velas, flores y objetos de uso cotidiano del difunto.

Estos altares, producto del sincretismo religioso, guardan todavía una enorme similitud en elementos simbolismo y estéticos con los Tlamanalli (del náhuatl - Tlamana: ofrecer, lli - sufijo, "La Ofrenda"), elaborados por los grupos que aún guardan la tradición de los pueblos originarios.
Los orígenes de la tradición del Día de Muertos son anteriores a la llegada de los españoles. El altar de muertos es un elemento fundamental en la celebración del Día de Muertos. La representación de los altares de muertos ha cambiado a través de los siglos desde la introducción de la religión católica en el México prehispánico, esto debido a que se han incluido elementos simbólicos que no pertenecen a las culturas mesoamericanas, como imágenes religiosas católicas (rosarios, crucifijos e iconos sacros).
La estipulación de la festividad religiosa del Día de Todos los Santos se conjuga con el Día de Muertos. En tiempos de la Conquista de México se intentó convertir al catolicismo a los pobladores de Mesoamérica. La tradición "se resistió a morir" y poco a poco se le fueron incluyendo elementos de las culturas europeas.
Tanto como altares, al igual que las ofrendas son nuestra muestra de cariño hacia los muertos mejor conocidos como seres del más allá.
La construcción y representación del altar de muertos varía según la idiosincrasia y los elementos disponibles en una determinada región, así como de la cosmovisión de las diferentes culturas y etnias.

Elementos de un altar de muertos 

Olores

En su forma más tradicional, se incluyen diversos elementos aromáticos que simbolizan la purificación del alma, así como diversas especies de hierbas de olor, las cuales también representan los frutos de la tierra. Su origen simbólico se concentra en el aroma embelesante, capaz de guiar o atraer a los difuntos a su ofrenda.
La resina del copal es un elemento frecuente en la representación de altares de muertos por su capacidad natural de producir un aroma distintivo. Tiene diferentes significados en las diversas regiones y culturas de América, solía utilizarse en rituales de atracción de la lluvia y ceremonias de purificación del alma de los vivos, de ahí su relación en la utilización en el día de muertos.

Arco

Se coloca arriba del último piso un arco hecho de carrizo, palmilla o fierro, flores que simbolizan ser la puerta de entrada al mundo de los muertos.

Papel picado

Los aztecas utilizaban papel amate, un tipo de fibra hecha de la corteza de árboles, para representar el viento en los altares; posteriormente tras el mestizaje esta fibra fue reemplazada con el papel actual. En aquellos papeles amate se pintaban diferentes deidades y debido a su versatilidad podía ser teñido de diferentes colores disponibles para la época; como ejemplo notable se encuentran los códices y jeroglificos que relataban eventos trascendentes dentro de diferentes culturas mesoamericanas. Con la influencia española aparecieron diferentes tipos de papel, colores y patrones.

Representación del fuego

Como representación del elemento fuego suelen añadirse velas, veladoras y cirios, por su fácil manejo y su relación con los símbolos religiosos. Se colocan cuatro cirios para representar una cruz y los cuatro puntos cardinales.

Representación del agua

El agua tiene múltiples significados, el principal, se utiliza para calmar la sed del espíritu. Se colocan diferentes objetos que representan el agua como un vaso lleno de ésta, el cual el difunto utilizará para aliviar su sed.
Los mayas tenían la creencia de que los cenotes, que ellos consideraban sagrados, eran una puerta al inframundo. En muchas representaciones de altares suele colocarse una vajilla con agua, simbolizando un cenote y la entrada al inframundo.

Representación de la tierra

En la representación de la tierra se debe incluir diversas semillas, frutos, especias y otras bondades de la naturaleza. Se utilizan diferentes semillas como el maíz y el cacao para formar patrones en el suelo. En la actualidad se utiliza aserrín pintado de diferentes colores. En una idea moderna, la representación de la tierra se relaciona con el principio de la ideología cristiana "Polvo eres, y en polvo te convertirás" 

Flores

Las flores fungen como ornato en todo altar y sepulcro. La flor de cempasúchil, la nube y el amaranto o moco de pavo son las especies más utilizadas para el adorno de un altar.

Comida

La comida, según la tradición, debe ser del agrado del fallecido. Debido a la dieta del mexicano promedio, es frecuente ver la cocina criolla nacional como mole, pozole, tacos, tamales etc; presente en muchos altares. Se deben incluir diferentes frutos de temporada como la calabaza, el tejocote y jícama, naranja, y por supuesto, alimentos hechos de maíz.
El pan de muerto es un tipo de pan dulce que se coloca como ofrenda hacia los muertos. Tiene un par de tiras sobre la corteza que representan un par de huesos y ajonjolí que representa las lágrimas de las almas que no pueden descansar en paz. Este pan desciende del pan de maíz hecho por las civilizaciones del México antiguo.

Bebidas alcohólicas

Algunos altares contienen bebidas alcohólicas como tequila, rompope y pulque servidos en recipientes de barro, utilizados para mantener el tradicionalismo. Puede incluirse cualquier otra bebida que le haya gustado al difunto. De igual manera se le podía poner bebidas que no contendieran alcohol como lo que es el chocolate.

Objetos personales

En los altares se utilizan prendas de vestir del ya fallecido, objetos representativos del oficio al que se dedicaba o sus objetos preferidos. En el caso de los menores suele colocárseles juguetes y dulces.

Adornos

Infinidad de adornos alusivos a la muerte han surgido del arte popular mexicano y se han agregado al altar de muertos. Figuras con cuadros de entierros, velorios o cementerios, o representando escenas de la vida cotidiana con esqueletos como personajes realizados en figuras de alfeñique, cartonería, madera, barro o yeso, son típicos de la fecha, así mismo como hermosos arreglos frutales o florales.
También en muchos altares se incluyen cadenas elaboradas con papel crepé, de color morado y amarillo, un eslabón de cada color, alternados. El morado representa la muerte y el amarillo la vida, por lo que con este adorno queda representada la delgada línea existente entre la vida y la muerte.

Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Altar_de_muertos
http://cdn.history.com/sites/2/2014/01/42-17512039-P.jpeg
http://www.garuyo.com/sites/default/files/styles/large/public/images/2014/10/altar-ofrenda-dia-de-muertos_133019.jpg_579213421.jpg?itok=0tY9YmLc
http://e-blogueria.com/wp-content/uploads/2016/10/catrina-de-Diego-Rivera.jpg